Podía ver como cada una de las piezas del fuselaje del avión se desintegraba delante de mí, en ese momento cuando caía cada vez más rápido, sentí como alguien me levantaba, me protegía de las llamas y las piezas que salían disparadas por doquier. Poco a poco iba llegando al suelo y con asombrosa delicadeza me tumbó en el piso.
Tras un momento de confusión giré mi cabeza para ver quién me había salvado y quede atónito ante tal visión. Sí, era ella, la misma que había despreciado y odiado por tanto tiempo, ahora había vuelto para tenderme una mano, para ayudarme. Tenía a mi lado a Maribel, ella me miraba fijamente a los ojos, me hablaba pero yo no reaccionaba, no podía hablar.
Me sonrió como tantas veces antes lo había hecho, me acarició y me beso cerca de la mejilla. Yo inmutable a sus caricias seguía en silencio mirándola con incredulidad su vuelta. No podía entender porqué había vuelto, pero ahora sentía que iba a volver a dejarme.
Pero todo cambio repentinamente, tras unos segundo mirándonos a los ojos, ella se volvió a ir se desvaneció delante de mí y de nuevo la oscuridad se apodero de mí. El odio calentaba toda mi sangre pero ese amor que algún día tuve hacia Maribel comenzaba a surgir cual supernova dentro de mí.
-¿Porque hago todo esto? Me lamente.
Un día tuve esperanza, tuve objetivos para mi vida. Ahora solo era un títere sin alma de un ser que se quería apoderar de todo. La vuelta de Maribel era una señal de que ella quería salvarme, de que todavía yo tenía esperanza.
Pero, ¿Cómo haría para librarme de aquel ser? y mucho más difícil ¿Cómo podría reencontrarme con Maribel? Mi amor por ella comenzaba a ganarle la partida interna al odio y rencor que tenía. Apunto de comprender que debía cambiar, Samael volvió a entrar en escena.
-Parece que te chamuscaste un poco, pero bueno, al menos no tienes nada grave. ¿Fue divertida la caída? Me dijo tras una breve carcajada.
-Parece que tú también te has chamuscado y eso que no estuviste conmigo. A no, tú ya eres así. Le replique.
-Esos tipos de comentarios me recuerdan mucho a cuando recién te conocí. Querido amigo.
-¿Para qué me necesitas? Si eres tan poderoso porque no consigues tus objetivos tu mismo.
-Yo te estoy haciendo un favor, querido amigo, si quieres me voy y te lanzo a donde debes estar, en otras palabras al infierno. Porque no has sido muy bueno que digamos.
-No eres capaz de hacerlo, tú me necesitas.
-Si claro, por ello no hice nada por ayudarte.
-Me quieres confundir, tratas de que piense que soy insignificante para ti, pero en realidad no serias nada si no estuviera vivo.
-Podemos seguir conversando todo el tiempo que quieras, querido amigo. Yo no necesito de ningún humano para llegar a la cima, al lugar de donde nunca tuve que salir.
-Si saliste de aquel lugar, será porque no eras muy bueno ¿no crees?
-Soy demasiado inteligente para ellos y muchísimo más que tú. Respóndeme ¿Quieres que te mande a lo más profundo del infierno? O por lo contrario vivir eternamente con nada que te falte.
-Ahora supuestamente estoy muerto, cuando vean que estoy totalmente vivo, mi fama y poder crecerá más. Ya no te necesito. Yo solo puedo conseguir todo lo que me proponga.
-¿También a Maribel?
Con solo mencionar su nombre, todo mi ser se paralizó, una profunda tristeza recorrió todo mi cuerpo. Su imagen comenzaba a dibujarse en mi mente, con su característica sonrisa y sus ojos que creaban poemas solo con verlos.
-Yo sé la manera de cómo puedas volver a juntarte con ella. Sígueme y podrás obtenerla. Soy generoso contigo, aunque te hayas sublevado conmigo te ofrezco lo que más quieres en este momento. Dime que decides. Me propuso aquella bestia.
-Tú sabes muy bien lo que quiero, espero que cumplas con tu parte dime que tengo que hacer.
1 comentarios:
amigoooooooo
veo q sigues inspirado !
q bueno t escribas ! me parece genialisimo !
sigue adelante !
tqmmmm
byee :D !
Atte. WEWE
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